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> Jacobo Gomis – Arquitecto del «Centro de Surf» de Somo

>> Comenzamos una serie de entrevistas, retomando nuestra sección "Gente que Surfea", en la que mostramos diferentes perfiles de surfers que por su actividad profesional, estudios o simplemente por alguna razón puedan ser de interés conocerlos. En este caso nos hemos acercado a Jacobo Gomis Herrera, surfer y arquitecto del proyecto Centro de Surf que se está construyendo en Somo. Nacido en Santander en 1981, casado y a punto de ser padre ha afrontado este reto con la ilusión añadida de ser un elemento en beneficio de los surfers de Ribamontán al Mar, lugar que desde su infancia ha sido fundamental en su desarrollo personal y en su más que estrecha relación con el mar. Sus estudios y actividad laboral en constante evolución no le han permitido disfrutarlo como él quisiera pero como queda patente en la entrevista esto ha sido fundamental a la hora de valorarlo como se merece. La entrevista aporta también información sobre las peculiaridades técnicas del edificio que vendrá bien conocer para complementar la opinión de cada uno.

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>> Antes de entrar con el tema del Centro de Surf de Somo, coméntanos cómo fueron tus primeros pasos en esto del surf y el mundo de las olas
Nos mudamos a vivir a Somo con mis padres cuando yo tenía 3 años (en el 84 o así creo…). En aquella época Somo no tenía nada que ver con lo que es ahora. Habría cuatro o cinco bloques de apartamentos, algunas viviendas aisladas con grandes parcelas llenas de arena y tamarindos, y el resto calles casi sin asfaltar y arenales. Para colmo nuestro bloque estaba metido literalmente en la playa, por lo que la playa era nuestro patio de juegos. En verano con mi hermano nos tirábamos todo el día en el agua jugando, así que el proceso de iniciarse en el surf fue bastante natural, primero llegaron los trabaolas de madera, luego mi padre, que siempre ha sido muy deportista y muy inquieto trajo uno de los primeros paipos, un sancheski de esos verdes y amarillos con punta y quillas de goma.

jacobo_gomis_surfeando_la_isla.jpgDesde muy pequeños, mis padres decidieron meternos en un equipo de natación a mí y a mis hermanos, para que fuéramos “autosuficientes” en el mar, por lo que teníamos bastante soltura para coger lo que hubiera por casa y meternos en el agua. La primera tabla que hubo en casa creo que fue una de windsurf de olas que “tuneo” mi padre, con la que siendo muy pequeños nos empujaba y nos poníamos de pie. Más tarde se puso muy de moda el bodyboard, y mi hermano y yo nos enganchamos a tope, por lo que estuvimos unos años que no queríamos ni ver una tabla, hasta que un año le regalaron a mi hermana una Lisley Coney 6,2” sudafricana naranja fosforita de la tienda de Zalo (Xpeedin´), y como ella no la usaba mucho se la empezamos a coger los días que no había buenas olas, hasta que poco a poco fuimos dejando el paipo de lado y nos enganchamos definitivamente al surf con 13 años o así. Estuvimos una buena temporada turnándonos aquella tabla entre mi hermano, un amigo (ahora mi cuñado) y yo… Eran otros tiempos, nos lo pasábamos como indios con lo que tuviéramos, incluso tener un traje bueno era un lujazo y nos moríamos de frío, pero nos daba igual, el caso era meterse al agua.. !! Finalmente, cuando cumplí 13 años, me regalaron mis padres una Full and Cas 6,2” nuevecita con una pedazo calavera horrible, pero que para mí era una pasada…

>> Dónde surfeas habitualmente, algún viaje…
Ahora estoy viviendo en Santander, aunque por inercia y por apego sigo yendo hasta Somo-Loredo, pues es allí donde más a gusto me encuentro y más disfruto. Me he dado cuenta que para disfrutar cogiendo olas no basta con que las olas sean buenas (aunque es importante claro…), sino que tienes que estar a gusto con la gente, con el sitio… y en Somo lo estoy. Intento no fallar siempre que rompe la Isla, que es sin duda mi ola favorita, y la que mejores momentos me ha dado. En cuanto a la frecuencia, pues menos de lo que me gustaría, como todos, supongo. Entre semana llevo la tabla en el coche, y si sale el día, me cuadran los horarios, la marea, no tengo alguna liada en el curro… pues me doy un baño. Así que hay semanas que nada de nada. El fin de semana si estoy más atento, suelo quedar con mi hermano (y nuestras chicas, Inés y Cris si no hace mucho frio…) para surfear. Ahora voy mucho con tablón, porque sin estar muy en forma disfruto muchísimo, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Viajes si he hecho algunos. Aparte del Norte de España, Canarias y Francia, estuve un año viviendo en Portugal, y lo recorrí bastante. Ya más lejos he estado en Maldivas un par de veces y en Costa Rica, gracias a mi padre, que nos llevaba cuando estábamos estudiando a modo de “recompensa” por los meses en la meseta…


>> Háblanos de tu profesión como Arquitecto, dónde cursaste los estudios, influencias, proyectos…
Desde bastante pronto supe que la Arquitectura me atraía y que quería ser Arquitecto, pero cuando llegó la hora de tomar la decisión me costó bastante por el hecho de que me tendría que separar del mar unos añitos (al no haber escuela de Arquitectura en Santander me correspondía Valladolid), en un momento en el que estaba muy enganchado al Surf, y en el que, después de haber pasado toda mi vida entre la arena y el agua, me parecía impensable tener que trasladarme a la meseta.

casa_moderna_y_eficiente_energeticamente_en_pontones.jpgEstuve a punto de renunciar y matricularme en cualquier otra carrera en Santander con tal de seguir cogiendo olas,  y ahora me alegro mucho de no haberlo hecho, no solo porque ahora no sería arquitecto, que es lo que realmente quería ser, sino porque aprendí a valorar muchas otras cosas, además de lo que tenemos aquí, que sin duda es maravilloso. Los que estamos enganchados al surf siempre pensamos que no podríamos vivir sin ello, sin el mar…y debido a ello eliminamos la posibilidad de vivir otras experiencias o desarrollarnos en otros aspectos. Seguramente si me hubiera quedado en Santander ahora surfearía mejor, pero hay muchas otras cosas que no habría hecho (de hecho no estaríamos aquí hablando, no habría proyectado un Surf-Center en mi  playa, al lado de mi casa…), mucha gente que no habría conocido…Pienso que hay que saber no obsesionarse con las cosas, y te lo digo yo, que amo el Mar, pero precisamente ese lazo tan fuerte es el que me permite saber que a pesar de los altibajos, de las épocas de mucho curro, de las etapas lejos de aquí etc., siempre va a estar ahí y nunca voy a dejar de disfrutarlo.

En cuanto a mis proyectos más destacados  tengo algunos premios en concursos de Arquitectura, tanto por mi cuenta como con estudios más grandes que he colaborado, aunque no creo que sea este el sitio para soltar el curriculum.  Ahora estoy haciendo un par de viviendas con las que estoy muy contento, y otros proyectos públicos que se han quedado estancados por la crisis y otros motivos…Aún soy joven, pues la carrera profesional de un arquitecto comienza con 27-28 años, pero intento dar lo mejor de mí en cada proyecto, y espero que los resultados vayan llegando. Si hablamos de influencias, yo no hablaría de nombres concretos. No comparto la idea del arquitecto-estrella. Creo que esta crisis nos tiene que valer para aprender a hacer buena arquitectura con menos recursos, y cuando hablo de buena arquitectura no me refiero al Guggenheim, que evidentemente lo es, pero a un coste muy elevado. Me refiero a una arquitectura respetuosa con el entorno, más responsable con  los recursos que utiliza (tanto económicos como naturales), más eficiente energéticamente, y en la que el protagonista sea el usuario, que es para quien proyectamos, y no el propio Arquitecto… Ahora se habla mucho de arquitectura sostenible, pero la buena arquitectura siempre es sostenible, utiliza los materiales propios del entorno, abre sus estancias a las orientaciones adecuadas, aprovecha el soleamiento, está bien aislada, minimizando el consumo energético, eso no es arquitectura sostenible, eso es sencillamente Arquitectura, y eso es lo que creo que debemos intentar hacer los Arquitectos (y digo intentar porque es tanto o más difícil que hacer el Guggenheim).

>> Nos metemos en el Centro de Surf. Cómo te plantean el proyecto y cómo surge la idea como Arquitecto y Surfer…
En primer lugar, me gustaría aclarar, que como este es un medio especializado en surf, me ha tocado hablar a mí, pero no puedo dejar de mencionar a mi compañero en este proyecto, y coautor del mismo, Javier Romero Soto, que a pesar de no ser surfer (de momento), sí es un gran arquitecto, y tiene tanta culpa como yo del resultado final del edificio. Además de él, ha sido muy importante la colaboración en la parte de instalaciones del ingeniero Jaime Zúñiga, éste sí surfista, y que es el principal responsable de que el edificio haya obtenido una certificación energética de tipo A, la más elevada en cuanto eficiencia energética. En segundo lugar, pero igual de importante, me gustaría agradecer al Ayuntamiento de Ribamontán al Mar, el haber confiado en una persona joven como yo para la elaboración de un proyecto tan importante para el  Municipio. Creo que para la mayoría de las actividades financiadas con el plan de competitividad turística están apostando por gente joven del ayuntamiento, en muchos casos relacionada con el mundo del surf, consiguiendo que la mayor parte de la inversión se quede en el propio ayuntamiento, y dando oportunidades de desarrollo profesional a gente joven como yo. En el caso particular de la Arquitectura creo fundamental que la administración apueste por gente joven, ya sea a través de encargos o de concursos de ideas, dando la oportunidad de construir a gente muy bien formada y con mucho que aportar, pero que tiene muy difícil darse a conocer para abrirse un hueco en un mercado muy difícil actualmente.

obras_a_buen_ritmo_centro_de_surf_en_somo.jpgEn cuanto al desarrollo concreto de la idea del edificio hay que partir del hecho de que cuando el ayuntamiento nos plantea construir una instalación relacionada con el surf, aún no estaban claros los contenidos de la misma ni su ubicación, por lo que el desarrollo del proyecto difiere un poco del de un encargo habitual, ya que tuvimos que colaborar con el ayuntamiento para la elección de la mejor ubicación posible y el desarrollo de unos contenidos óptimos para el buen funcionamiento de la instalación. La elección del emplazamiento creo que es clave en este proyecto, y aunque existían otras opciones más sencillas desde el punto de vista de la tramitación urbanística, tanto nosotros como el Ayuntamiento tuvimos claro desde un principio que el edificio debía estar próximo a la playa, si bien éramos conscientes de que nos enfrentábamos a una larga tramitación ante la Demarcación de Costas, arriesgándonos incluso a la denegación de la concesión, habiendo redactado ya todo el proyecto. Afortunadamente, y a pesar de casi un año de espera, el proyecto finalmente fue aceptado tanto en la demarcación provincial como en Madrid, y se pudieron iniciar las obras. Cabe destacar en cuanto a la ubicación, que a pesar de estar en la misma playa, no se ha invadido ninguna zona verde, duna o arenal, sino que se ha elegido una zona ya urbanizada, parte del paseo marítimo de Somo, que se había convertido en un espacio un tanto infrautilizado e incluso residual si cabe, por lo que tanto el Surfcenter como el Skatepark ya construido no solo no invaden la playa, sino que creemos que van a contribuir a revitalizar esta parte del pueblo.

infografia_centro_surf.jpgComo ya he comentado, además de la ubicación hubo que definir los contenidos del centro, ya que apenas hay experiencias de este tipo. Lo primero fue investigar que instalaciones existían ya, cuales funcionaban y cuáles no. Finalmente, junto con Luis Cayón, gestor del plan y también surfer, nos dimos cuenta que el modelo que mejor funcionaba era el del club de surf de Zarautz, recientemente remodelado, (desde aquí quiero agradecer a su presidente, Ivan San Martín, habernos recibido varias veces y habernos explicado todos los entresijos de funcionamiento), y optamos por aplicar su modelo de vestuarios y almacenaje de tablas para la zona destinada al uso exclusivamente surfero del edificio o “zona húmeda”. Digo esto, porque nuestro edificio, a diferencia del de Zarutz incorpora otros usos además del puramente deportivo. En un cuerpo independiente de la “zona húmeda”, aunque integrado en el conjunto se ha incorporado la oficina de información turística del Municipio, enfocada tanto al turista tradicional, como al específicamente surfero. Además de esto, en esta “zona seca” del edificio se ha introducido una sala multiusos en la que se pretenden realizar todo tipo de actividades relacionadas con el surf, tales como exposiciones, presentaciones, charlas, proyecciones, cursos (monitores, jueces…), tratando de conseguir siempre la mayor actividad posible independientemente del estado de las olas. Entre ambos volúmenes, que definen la “zona húmeda” y la “zona seca” del edificio se dispone un gran patio interior, abierto al público en general, no solo surfero, donde poder darte una ducha al salir de la playa sin necesidad de entrar al edificio, buscando siempre ese dinamismo, esa actividad constante y flujo de gente en la instalación. Por último, ya en la planta superior y mirando al mar se ha dispuesto una pequeña cafetería-terraza, cuyo objetivo es doble, por una parte generar ingresos extra para costear el mantenimiento del centro, y por otra, tanto o más importante , contribuir a generar todavía más actividad en el mismo, de manera que todas los usos se complementen, y siempre haya movimiento de gente en la instalación, evitando así que se convierta en un simple almacén de tablas que se mantiene apartado y en desuso en las temporadas que no hay olas.

>> A nivel técnico, qué inconvenientes o problemas han surgido a la hora de abordar el proyecto…
Más que inconvenientes técnicos ha habido decisiones técnicas concretas para resolver aquellas premisas del proyecto que se consideraban fundamentales desde un principio. Se ha hecho especial hincapié en el diseño constructivo y en la elección de materiales adecuados para un uso tan específico y sobre todo para unas condiciones tan expuestas a un ambiente muy agresivo en cuanto a humedad, viento, salitre, arena… Además de esto, otra premisa fundamental del proyecto, tanto por petición del ayuntamiento como por criterio profesional nuestro era la de obtener la mejor jacobo_gomis_con_el_longboard.jpgcalificación energética para el edificio, incidiendo en la importancia de las orientaciones, la calidad de materiales, aislamientos…,  pero sobre todo diseñando una instalación de generación de energía lo más limpia y lo más optimizada para el uso concreto del edificio, cuya característica principal es una fuerte demanda de agua caliente sanitaria (elevado número de duchas). Para ello, aprovechando la orientación sur de la cubierta, se han dispuesto 14 paneles solares térmicos conectados a un gran tanque de acumulación, que nos aportan más del 50% de la energía necesaria para la generación de agua caliente. Con todas las medidas indicadas, finalmente se consiguió una certificación tipo A del proyecto, la más elevada según las exigencias actuales.

>> Para cuándo está prevista su finalización y apertura al público
El plazo de finalización de las obras está previsto para mediados de Junio creo recordar, aunque se está haciendo un gran esfuerzo por parte de todos (Ayuntamiento, empresa constructora, técnicos…) para intentar que sea antes, aunque es complicado. Luis Cayón, como gestor del plan ya tiene muchos eventos previstos para Junio y lógicamente le gustaría contar con el edificio para ellos. Al final la obra depende de muchos factores, la climatología, los proveedores… pero bueno, en el peor de los casos a finales de Junio debería de estar terminado y funcionando.

>> A veces las cifras engañan, ¿es un edificio caro de construir..? Básicamente cuáles han sido los mayores costes a la hora de su realización.
La obra se ha adjudicado por 579.045,54 euros a la empresa constructora Arruti. Creo que, a pesar de que la cifra puede parecer elevada, no lo es para la superficie y calidad que ofrece el edificio proyectado. Como ya he dicho antes, se ha puesto mucho empeño por un lado en la eficiencia energética del edificio, con un alto aporte de energía solar térmica, y en la calidad de elementos constructivos clave, como carpinterías (ventanales), cubiertas, impermeabilizaciones, saneamiento… dado que estamos en una zona muy expuesta al viento, al agua, a la arena, al salitre… y la construcción ha de ser especialmente buena. Se ha hecho una mayor inversión  en estos aspectos que te he mencionado, pero por el contrario, el resto de los acabados son bastante “espartanos”, algo también fundamental para el trote duro que el uso del edificio requiere. Así pues, una cosa se compensa con la otra, el esfuerzo se focaliza en los aspectos prioritarios pero se gasta menos en cosas más superfluas como los acabados, siendo el precio final bastante ajustado para todo lo que ofrece el centro.

>> Quiénes podrán tener acceso al edificio en un primer momento..?
Son criterios que aún estar por definir, y que son decisión del Ayuntamiento, al igual que la cuota de uso, indispensable para mantener la instalación. En el depósito de tablas hemos proyectado 250 racks, a cuyo acceso creo que tendrán, en principio, prioridad los empadronados del Ayuntamiento, y sobre todo los niños que estén en los equipos municipales de surf que ya se han formado. Eso no quita que si con la gente del municipio no se cubren los 250 usuarios, cosa muy probable en un primer momento, también tengan acceso a un rack para tener allí su tabla gente de fuera (gente que viene de Santander, residentes en verano…). No obstante, aunque se completen los racks, pienso que no habrá problema para acceder a la zona de vestuarios y duchas. Pero como te he dicho, es una decisión municipal, y a día de hoy todavía creo que se está estudiando.

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